Home

La orden de arresto del Presidente Al Bashir

marzo 5, 2009

La situación del derecho penal internacional se puede asemejar a un gran puzzle (o rompecabezas, como diríamos en Latino América). Hace sólo unas décadas atrás, ese puzzle apenas tenía piezas desvertebradas, como las pocas condenas de los importantes procesos de Nüremberg; hoy, en cambio, desde la creación de los tribunales penales internacionales y, especialmente, la creación de la Corte Penal Internacional, el puzzle ya produce algunas pocas, pero impresionantes, imágines nítidas en la lucha contra la impunidad por crímenes internacionales. Ayer fuimos testigo de una de esas imágenes: la orden de arresto del Presidente de Sudán, Omar Al Bashir. Ya ha comenzado la discusión sobre el contenido de la orden de arresto, que Kevin Jon Heller considera errónea al dejar fuera los cargos de genocidio por falta de pruebas concluyentes. En mi opinión, sin embargo, lo más importante de esta decisión tiene que ver con el fin de la inmunidad absoluta de los Jefes de Estado y de Gobierno en el ámbito de competencias de la Corte Penal Internacional. Este punto de la decisión era particularmente relevante en este caso, porque Darfur no es parte en el Estatuto de la CPI y, por lo tanto, su artículo 27, que deja sin efecto las inmunidades respecto  de los Jefes de Estado y de Gobierno en relación con los crímenes tipificados por el Estatuto, no sería suficiente para proceder con la orden de arresto (así lo sostiene Marko Milanovic en su post sobre la orden de arresto). La fundamentación de la decisión (párrafo 45), sin embargo, se apoya también en el hecho de que fue el propio Consejo de Seguridad el que refirió la situación de Darfur a la CPI, aceptando por lo tanto la aplicación plena del Estatuto al caso concreto, incluida la excepción a la inmunidad de Jefes de Estado y de Gobierno.

2 Responses to “La orden de arresto del Presidente Al Bashir”

  1. Luis Peraza Parga Says:

    Está claro que lo que pasa en Sudán en los últimos tiempos es una catástrofe humanitaria provocada por el hombre político, el presidente Ahmad al-Bashir, con veinte anos de poder usurpado por la fuerza.

    El Fiscal de la Corte Penal Internacional lo tiene claro según se desprende de su escrito de más de cien páginas. La sala de la CPI compuesta por tres magistrados también lo tiene igualmente claro.

    Una orden de arresto internacional contra el primer mandatario del peor estado fallido chocaría con la jurisprudencia del Tribunal de Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia, el cual estableció la inmunidad absoluta de los jefes de estado en activo en su sentencia Yerodia.

    El debate está servido entre los esfuerzos para alcanzar la paz deteniendo las hostilidades en marcha, por un lado, y la rendición de cuentas a través de la Corte Penal Internacional, por otro. Serían objetivos mutuamente excluyentes o podrían ambos formar parte de una estrategia conjunta para llevar paz a una región devastada

    Una sala de la Corte Penal Internacional, compuesta exclusivamente de mujeres, Akua Kuenyehia de Ghana, Anita Ušacka,letona y Sylvia Steiner de Brasil se ha atrevido a ordenar el arresto internacional de un presidente en activo de la nacion de Sudan.

    Por crimenes contra la humanidad y de guerra. El genocidio no ha podido ser demostrado ya que requiere de una prueba diabolica, demostrar más allá de toda duda razonable que hubiera un intento deliberado de destruir en parte o en todo a un grupo nacional, étnico, racial o religioso por parte del presidente de Sudan. La sala esta convencida de que existen razonables indicios que prueban que al menos un delito de los que persigue se ha cometido del que es responsable el presidente y cuyo arresto es necesario para impedir la continuidad de la masacre y el terror de los testigos a declarar ante la Corte Penal Internacional. Ahora todos los paises deben cooperar para arrestar y transferir a este sujeto a la sede de la CPI en La Haya.

    Definitivamente, este movimiento de la comunidad internacional en favor de la no impunidad y de no mas masacre en Darfur arrincona a un paria que debe dejar de ser presidente y responder de sus crimenes ante una corte internacional hasta que Sudan goze de tribunales independientes

    Me gusta

  2. Luis Peraza Says:

    Una verguenza internacional

    El Secretario General de Naciones Unidas se ha encontrado, en un acto publico cara a cara en la cumbre de Estados arabes de Quatar con un fugitivo de la justicia internacional, el todavia presidente en activo de Sudan. El maximo hacedor de la legalidad internacional solo ha sabido articular un discurso de defensa de las ongs humanitarias con expiracion de funciones en once meses.

    La Corte Penal Internacional que ha emitido esa orden de busca y captura es un hijo de Naciones Unidas con estrechos vinculos con el Consejo de Seguridad al que rinde cuentas. Lamentablemente carece de policias que puedan implementar sus resoluciones, depende de la voluntad esperada de la comunidad internacional que se quiebra, como un desafio a occidente, en los estados africanos y arabes, ratificadores en gran parte de esta nueva jurisdiccion penal internacional.

    O no vas al evento como acto de repulsa por la presencia de un profugo y de un posible criminal de guerra y de lesa humanidad.

    O vas pero solicitas la detencion y entrega inmediata a La Haya de este individuo. Acabara en una celda holandesa ya que Sudan no podra aguantar las presiones internacionales. Pero mientras tanto, las Naciones Unidas deben mantener un discurso univoco de alcanzar la paz sin renunciar a la justicia.

    Me gusta


Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: