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En memoria del Profesor Luis Ignacio Sánchez Rodríguez

octubre 18, 2010

Con ocasión del acto en memoria del Profesor Sánchez Rodríguez, que tuvo lugar el pasado 7 de octubre de 2010 en el Salón de Grados de la  Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, publicamos estas palabras de uno de sus discípulos, el Profesor Jiménez García.

El pasado 19 de julio fallecía Luis Ignacio Sánchez Rodríguez, Catedrático de Derecho Internacional Público en la Universidad Complutense de Madrid y maestro de distintas generaciones de profesores de esta disciplina. Mi trayectoria vital y profesional ha estado ligada a él desde que fuera primero mi profesor en la Universidad de Alcalá de Henares y después como director de tesis doctoral en la Universidad Complutense.

El profesor Luis Ignacio Sánchez Rodríguez, además de su contagiosa fuerza vital, de su amabilidad y afabilidad no siempre bien entendida y de su rigor científico, era ante todo un hipnótico cronista de la realidad jurídica, un excelente narrador del entorno social, político y cultural de los acontecimientos. Al igual que algún otro profesor, colega y adversario suyo en las lides forenses, cultivaba una especie de “realismo jurídico mágico”. Te hacía comprender las múltiples potencialidades encerradas en la norma que dependían de factores exógenos y endógenos, de hechos pasados, coetáneos así como de pretensiones o veleidades futuras. Entendía, él un convencido y militante práctico del Derecho, que el jurista debía dominar los temas generales y nucleares del Derecho internacional, que era necesario tener un conocimiento exhaustivo de los principios, conceptos, instituciones y reglas generales del ordenamiento internacional para luego descender con destreza a la proteica arena de la práctica y avanzar las distintas soluciones posibles acordes con el argumentario previamente esgrimido. Te explicaba el uti possidetis iuris mientras te hacía un recorrido por los mapas que colgaban de los despachos de ministros, por las sinuosas cordilleras o frondosas selvas del continente americano, te incitaba a indagar sobre la subjetividad de la Santa Sede en el marco del laicismo internacional o te animaba a escribir sobre el estoppel o la aquiescencia  consciente de la riqueza práctica que tal concepto encerraba en su hermético y, a priori, nada atractivo enunciado. Tal y como afirmó en uno de sus últimos escritos, el oficio de jurista nos enfrenta al “reto formidable e irrenunciable de explicar los mecanismos y metodologías a través de los cuales los enunciados necesariamente abstractos de las fórmulas normativas, así como la consideración teórica de los diversos intereses que se hallan en conflicto en el momento de su formulación, se concretan y solucionan controversialmente en la vida práctica, en la puesta en movimiento, en la dinámica de tales principios y normas” (Prólogo a la obra colectiva El poder de los Jueces y el estado actual del Derecho Internacional, 2010). El mismo no fue ajeno a esta máxima, pues además de Catedrático de Derecho internacional Público en distintas Universidades españolas, profesor invitado y autor de un imprescindible manual (Curso de Derecho Internacional Público, cuya autoría compartió con los profesores González Campos y Andrés Sáenz de Santa María) así como de numerosos libros, artículos y ensayos, parte de su vida profesional la dedicó a la “abogacía internacional” como Consejero de España y Honduras en distintos asuntos ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya.

Como se afirmó en su el acto homenaje que se le rindió en la Universidad Complutense el pasado 7 de octubre, las ausencias de las personas queridas resultan más llevaderas si el vacío que dejan se llena de recuerdos y vivencias.  Por mi parte, del profesor y maestro Sánchez Rodríguez lamento profundamente que el vacío que ha dejado su fallecimiento no estuviera más repleto de encuentros, charlas y explicaciones. En mi caso, faltaba mucho camino por recorrer en su siempre lúcida y feliz compañía.

Por Francisco Jiménez García, Profesor Titular de Derecho Internacional Público. Universidad Rey Juan Carlos (Madrid).

One Response to “En memoria del Profesor Luis Ignacio Sánchez Rodríguez”

  1. magdalena martin Says:

    El retrato que hace el prof. Francisco Jiménez de su maestro es exacto, especialmente en lo que se refiere a que cultivaba una suerte de “realismo jurídico mágico”. Así al menos nos hacía sentir a los lectores de su obra, por más jurídica o árida que fuese. Lo bueno de los grandes es que no solo dejan atrás su obra, sino también sus discípulos.

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