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Crisis financiera, teorías de la justicia y poder

marzo 7, 2012

Muy interesante el artículo que firma hoy Félix Ovejero en El País con el título “Las razones y las calles”. Siempre es grato leer a Félix, tiene ideas claras y sólidas,  y ese toque docente que, sin embargo, nunca resulta pedante. Lo digo porque con sus artículos se aprende mucho y sobre todo te dejan sugerencias para seguir leyendo y profundizar, si uno quiere hacerlo. En este artículo hay datos comparativos espectaculares, referencias a diversas teorías de la justicia y sugerencias para seguir leyendo sobre formas más equitativas de imaginar el contrato social. Además de esos títulos de autores franceses a los que hace referencia Félix en su artículo, también se pueden tener en cuenta los textos que aparecen en la Cátedra Hoover de economía y ética social, fundada por Philippe van Parijs, autor de numerosos trabajos sobre ética y economía. Nosotros vamos a publicar un artículo sobre estos mismos temas escrito por Félix para el próximo número del Anuario de la Facultad de Derecho de la UAM sobre bienes jurídicos globales, que prometo colgar aquí cuando esté publicado.

One Response to “Crisis financiera, teorías de la justicia y poder”


  1. Quizá ustedes también se habrán preguntado por qué se llama Cátedra Hoover. Borja Barraqué, que se va a investigar dentro de unos días a esa institución belga, me manda el siguiente texto que lo explica (¡gracias Borja!):

    When Belgium faced a food crisis after being invaded by Germany, Hoover undertook an unprecedented relief effort with the Commission for Relief in Belgium (CRB). As chairman of the CRB, Hoover worked with the leader of the Belgian Comite National de Secours et Alimentation (CN), Emile Francqui, to feed the entire nation for the duration of the war. The CRB obtained and imported millions of tons of foodstuffs for the CN to distribute, and watched over the CN to make sure the German army didn’t appropriate the food. The CRB became a veritable independent republic of relief, with its own flag, navy, factories, mills, and railroads. Private donations and government grants supplied an $11-million-a-month budget.

    For the next two years, Hoover worked 14-hour days from London, administering the distribution of over two million tons of food to nine million war victims. In an early form of shuttle diplomacy, he crossed the North Sea forty times to meet with German authorities and persuade them to allow food shipments, becoming an international hero. The Belgian city of Leuven named a prominent square Hooverplein after him

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