El miércoles 13 de mayo tendré el honor de estar conectado a través de la plataforma virtual de la Universidad de Mendoza para hablar de la respuesta y los desafíos para el derecho internacional ante la pandemia. Será casi como hacer un viaje. A las 6 de la tarde en Mendoza; un horario de película en Madrid. Para participar sólo hay que mandar un correo solicitando la inscripción.

Derecho internacional, participación política y una serie de conversaciones en el Lauterpacht Centre
mayo 6, 2020

Por Francisco José Quintana*
Toda jurista especializada en el área tiene ensayada una respuesta a la pregunta: “¿qué es el derecho internacional?” En muchos contextos, pocas preguntas resultan más trilladas. Sin embargo, el tedio que puede provocar la pregunta —y algunas respuestas—, y la ironía con la que la deslizan algunos escépticos desde otras disciplinas marcan un contraste casi absoluto con la urgencia que presenta para muchos de nosotros. La mayoría de las veces, es cierto, la ansiedad la presenta en forma adaptada: ¿para qué sirve el derecho internacional?, ¿es una herramienta útil para determinado propósito?, ¿cómo debemos estudiarlo o ejercerlo?, ¿cuáles son sus efectos y cómo podemos defendernos?, ¿cuáles son los costos de utilizarlo en función de esta estrategia y de aquél modo?
Responder estas preguntas exige el esfuerzo y la sofisticación que caracterizan a una parte relevante del ejercicio profesional y el estudio del derecho internacional. Pero, tras discutirlas en diversas ocasiones con mi colega Marina Veličković, coincidimos en que exigen también otras cualidades, entre ellas: honestidad intelectual, introspección y diálogo. Estas preguntas tienen mucho más que ver con nuestras identidades y con el debate sobre la construcción de alternativas institucionales que con las perspectivas exclusivamente doctrinales y presuntamente neutrales con las que a veces se las aborda. Desde este punto de partida, decidimos organizar en el Lauterpacht Centre for International Law una serie de conversaciones sobre la academia jurídica, la participación política y el potencial transformador del derecho internacional. Las conversaciones están abiertas al público en general, cuentan con un/a jurista invitado/a, y se concentran en un tema, concepto o método y en su relación con movimientos políticos, luchas y márgenes. El formato es sencillo: los organizadores realizamos algunas preguntas y luego le pasamos la responsabilidad al público. Terminado el evento, la conversación continúa más informalmente en una recepción. El objetivo es lograr un diálogo plural, profundo y horizontal. Por esto, agradezco mucho la invitación de Carlos a escribir sobre esta serie y, a continuación, abordo los temas conversados en las dos sesiones que celebramos antes de la interrupción por la tragedia del coronavirus. Mi motivación no es tanto narrar eventos que se desarrollaron en otro tiempo y lugar, sino continuar el diálogo a través de este foro.
Método y política: una conversación con Gerry Simpson
En nuestra primera conversación recibimos a Gerry Simpson para explorar cómo diferentes métodos de investigación y formas de emplearlos amplían y restringen espacios de participación política. Nuestro punto de partida fue la creciente literatura interdisciplinaria en y alrededor del derecho internacional. Nos concentramos en el “giro histórico” en el derecho internacional, concepto que refiere al renovado interés académico —originado hacia el final de la década de 1990 — por revisar críticamente la historia de las estructuras, instituciones, figuras y prácticas del derecho internacional. Algunos trabajos del propio Simpson — junto a otros de autores como Antony Anghie, Martti Koskenniemi y Liliana Obregón — son a menudo identificados como el punto de inflexión que marca este giro.
El giro histórico — como ha argumentado quizás de forma más poderosa Anne Orford — ha tenido tanto potencial crítico como efectos conservadores. Por ejemplo, a los TWAILers —los académicos que se identifican con las “Aproximaciones del Tercer Mundo al Derecho Internacional”, mejor conocidas por sus siglas (en inglés) TWAIL (Third World Approaches to International Law)— la historia les ha permitido exponer la co-constitución entre el derecho internacional y el imperialismo. A la vez, algunas de estas historias críticas fueron luego denunciadas por historiadoras como “anacrónicas” y excesivamente preocupadas por el presente. Estos debates son académicos, pero también políticos y personales, y por eso conversamos con Simpson sobre su experiencia trabajando en el área de la historia del derecho internacional — desde su influyente monografía “Great Powers and Outlaw States” (2004) hasta su flamante (y muy esperado) volumen “International Law and the Cold War” (2019) co-editado con Matthew Craven y Sundhya Pahuja.
Simpson contó que cuando escribió “Great Powers and Outlaw States”, a comienzos de la década de 2000, no había demasiada reflexión acerca del método histórico en el derecho internacional. De hecho, si bien concibió al libro como una contribución interdisciplinaria y no estrictamente jurídica, explicó que no se imaginó dialogando especialmente con la historia, sino con las relaciones internacionales. En ese momento —reveló— su perspectiva estaba influenciada por la búsqueda de una disciplina en la que apoyarse para buscar respuestas a preguntas que el derecho internacional no parecía interesado siquiera en plantearse.
Lee el resto de esta entrada »Ciclo Perspectivas Latinoamericanas en la Historia Global: entre la nación, la región y el mundo
mayo 1, 2020
Uno de las consecuencias de las medidas para luchar contra la expansión de los contagios por coronavirus es la proliferación de seminarios virtuales, en los que podemos participar desde nuestras casas. Publico este ciclo de tres charlas que me llega de la mano de Juan Pablo Scarfi, autor del importante libro The Hidden History of International Law in the Americas y desde hace poco profesor en la Universidad San Andrés (Buenos Aires). La primera de una serie de tres conferencias ya tuvo lugar hace unos días, pero pronto se abrirá la inscripción para las dos restantes, que prometen ser muy interesantes. Dejo aquí una breve descripción y una dirección de contacto.
En los últimos veinte años, la historia global comenzó a establecerse como un nuevo sub-campo dentro de la historia y tuvo un gran impacto sobre otras disciplinas en las humanidades y las ciencias sociales. La historia global ganó mayor protagonismo y relevancia desplazando en cierta medida las historias nacionales y los enfoques estado-céntricos. La historiografía de América Latina mantuvo una relación ambigua con estas transformaciones. Este ciclo se propone abrir y profundizar el debate en torno a las oportunidades y desafíos que presenta la historia global para pensar y repensar la historia de América Latina y las tensiones y convergencias entre lo nacional, lo regional y lo global en el contexto actual. Tres conocidos especialistas participarán con los integrantes del Taller y otros invitados locales en reuniones sucesivas, a realizarse de manera “virtual”, para discutir estos temas:
1er encuentro: Sebastian Conrad (Freie Universität Berlin), “Global History: Opportunities and Challenges» – Viernes 24 de abril 2020.
2do encuntro: Jeremy Adelman (Princeton University), “What is Global History Now?: Implications for Latin America” – Viernes 15 de mayo 2020.
3er encuentro: José Moya (Columbia University), “Migration and the Historical Formation of Latin America in a Global Perspective” – Viernes 5 de junio 2020.
Todos a las 11 horas de Argentina (UTC-3).
Información en posgradoshistoria@udesa.edu.ar y la inscripción en udesa.edu.ar
España y el Convenio Europeo de Derechos Humanos en tiempos de pandemia: ¿Derogación, limitación o violación de derechos fundamentales?
abril 30, 2020
Por Eulalia W. Petit de Gabriel – Universidad de Sevilla
Como ha subrayado el Secretario General de las Naciones Unidas en un informe en abril de 2020 sobre COVID-19, uno de los efectos mediatos de la pandemia es la afectación de derechos fundamentales individuales y, consiguientemente, su repercusión en el cumplimiento de las obligaciones internacionales asumidas por los Estados para la protección de los derechos humanos. España no es excepción.
A nivel interno, en España se han alzado ya algunas voces y se han iniciado actuaciones procesales cuestionando la legalidad y convencionalidad de las iniciativas del Estado durante la pandemia por eventual vulneración de los derechos fundamentales.
Algunos instrumentos convencionales del Derecho internacional de los derechos humanos prevén la posibilidad de derogación de derechos en circunstancias graves como las presentes. Así, entre otros, el artículo 15 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (en adelante CEDH) permite la derogación de parte de los derechos en «caso de guerra o de otro peligro público que amenace la vida de la nación», con excepción de los llamados inderogables. La obligación de notificar las derogaciones ha sido objeto de análisis reciente («A Domestic Court’s Attempt to Derogate from the ECHR on behalf of the United Kingdom: the implications of Covid-19 on judicial decision-making in the United Kingdom«, en ejiltalk.org, 9.4.2020; «To Notify or Not to Notify: Derogations from Human Rights Treaties«, en opinioiuris.org, 18.4.2020). El propio TEDH cuenta con una guía de jurisprudencia relativa al artículo 15, actualizada a final de 2019, a la que ha sumado en abril de 2020 una nota –ni vinculante ni exhaustiva– relativa a la derogación de derechos en tiempos de emergencia.
«España no ha formulado ninguna notificación de derogación de derechos al Consejo de Europa».
España, a diferencia de un grupo de nueve Estados miembros del Consejo de Europa (Albania, Armenia, Estonia, Letonia, Georgia, Macedonia del Norte, Moldavia, Rumanía y Serbia), no ha formulado ninguna notificación de derogación de derechos. En cambio, y como una medida casi sin precedentes en nuestro país, El Gobierno ha declarado el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 (Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo). Esta norma incluyó entre sus disposiciones la limitación de algunos derechos.
La actual declaración del estado de alarma se enmarca en la LO 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio. Esta norma permite la suspensión de los derechos referidos en el artículo 55.1 de la Constitución, para los supuestos de estado de excepción (derecho a la libertad y la seguridad, excepto las garantías de la detención, que no pueden ser suspendidas; la inviolabilidad del domicilio y secreto de las comunicaciones, la libertad de movimiento, la libertad expresión y de prensa, el derecho de reunión, el derecho de huelga y las medidas de conflicto colectivo) y de sitio (todos los anteriores y además, las garantías jurídicas de la detención). Esta suspensión es el equivalente al término usado por el artículo 15 CEDH al referirse a la «derogación».
Lee el resto de esta entrada »Covid-19 y derecho internacional/4. Pandemias y derecho, un libro del Dr. Pedro Villarreal
abril 18, 2020
En la primera entrada había señalado el libro del Dr. Pedro A. Villarreal, Pandemias y Derecho: una perspectiva de gobernanza global (Instituto de Investigaciones Jurídicas, México, 2019), pero he pensado que se merece una mención individual y especial. El libro es de acceso libre y gratuito. Muchas gracias al autor y a la Universidad Nacional Autónoma de México por su trabajo y su generosidad. Pueden descargarlo pinchando en la imagen de portada o en el título. Que les sea útil y lo disfruten.
Covid-19 y Derecho Internacional/3. Iniciativa del Instituto de Derecho Internacional
abril 17, 2020
Me informan que el IDI ha decidido incluir el tema «Pandemia y Derecho Internacional» en su agenda de trabajo. El Profesor Shinya Murase estará encargado de la relatoría. Una Comisión de 15 miembros deberá preparar una propuesta de resolución para que sea debatida y, en su caso, aprobada en la próxima sesión del Instituto en Pekín en 2021.
A pesar de la terrible situación que vivimos, da un cierto aire de esperanza saber que mucha gente sabia está ya dedicando su tiempo para que la próxima crisis sanitaria se controle de una manera más efectiva, más transparente, mejor coordinada, más humana.
En todo caso, el impacto de esta crisis sanitaria en el derecho internacional es impresionante, y será interesante ver cómo sus ramificaciones sociales y económicas también afectan al desarrollo de ámbitos jurídicos difíciles de consensuar y desarrollar, como por ejemplo algunas partes del derecho del medio ambiente.
El imprescindible blog opinio juris publicó hace pocos días, y durante una semana, un magnífico simposio sobre la Covid-19 y el derecho internacional editado por Barrie Sander y Jason Rudall, que ahora se puede descargar por completo en esta dirección: COVID-19 and International Law Opinio Juris Symposium.
El simposio abre con una pieza clave del gran jurista y famoso escritor Philippe Sands, a quien mis estudiantes de los dos últimos años conocen bien, porque su libro Calle Este-Oeste se ha convertido en un lectura importante de mi curso general de derecho internacional. Digo que es una pieza clave porque avanza algunas de las lecciones de la crisis para el derecho internacional y adopta una posición de principio.
Sands afirma que la Covid-19, los problemas que plantea y su respuesta son derecho internacional y que la crisis desborda las estructuras de las instituciones internacionales. Aunque no está ocurriendo y no es nada seguro que vaya a ocurrir así, Sands apuesta por reforzar y afianzar la cooperación internacional y aprender de la crisis para imaginar una mejor comunidad humana. Según Sands, esto «significa más derecho internacional, no menos».
La profesora Anne Peters ha editado y publicado Studies in Global Animal Law. El derecho global animal es una área emergente del derecho, que cada vez atrae más atención.
En medio de esta crisis sanitaria mundial, no puedo dejar de mencionar que el derecho global animal también tiene una conexión importante con la pandemia que sufrimos. En efecto, cuanto antes habría que convocar reuniones multilaterales internacionales con todos los agentes interesados, que incluyan representantes de los Estados, organizaciones internacionales (especialmente la OMS, pero también otras como la Organización Mundial de Sanidad Animal y la FAO) y las empresas privadas, con el objeto de tratar los mercados de animales salvajes y su incidencia en las pandemias.
De hecho, en el libro que se anuncia en esta entrada hay un capítulo sobre «La respuesta china al tráfico de animales salvajes», escrito por Jiwen Chang, que ahora seguramente tendrá muchos más lectores con ocasión de la pandemia.
El libro se puede descargar gratuitamente en esta dirección.
Covid-19 y derecho internacional/1. El derecho internacional para responder a la pandemia
abril 16, 2020
Me estaba resistiendo a publicar en el blog en tiempos cuarentena en Madrid y en tantos otros lugares del mundo. Tengo la mente en mil sitios y no resulta fácil concentrarse. Intento leer todo lo que llega a mis pantallas, he dado clases por internet y estoy conectado con mis estudiantes de doctorado, pero el dolor se hace, por momentos, insoportable y la realidad solo parece transpirar chorros de incertidumbre sobre todas las cosas que nos parecían normales hasta hace pocos días. No obstante, es necesario contribuir a entender esta situación con los elementos que contamos y por eso empiezo esta especie de hilo twitero sobre la Covid-19 y el derecho internacional. La mayor parte de lo que escriba será la enunciación, síntesis e interpretación de ideas que circulan en las redes, la mayoría publicadas en inglés. Como siempre, intentaré vincular esas ideas con sus autores y cuando no pueda, o falle al hacerlo, agradeceré que me indiquen las fuentes precisas si algún lector las conociese. También estaré muy agradecido de sus contribuciones, mediante comentarios, con ideas sobre temas y publicaciones de interés, que intentaré incorporar en esta cadena de entradas sobre el corona virus y el derecho internacional.
El derecho internacional para responder a la pandemia

Empiezo con el estudio de Armin von Bogdandy y Pedro A. Villarreal, International Law on Pandemic Response: A First Stocktaking in Light of the Coronavirus Crisis, publicado el 26 de marzo. En este trabajo, von Bodgandy y Villarreal se hacen preguntas básicas sobre la Covid-19 y el derecho internacional. Elijo este texto para empezar porque provee un marco de reflexión general, con aportaciones e ideas relevantes. Se puede decir que, en términos normativos, ese marco general, para los autores, es el marco de la Organización Mundial de la Salud y sus reglas para la gobernanza de la pandemia, así como la relación que necesariamente tiene con diversos ámbitos del derecho internacional que necesariamente se ven afectados por el surgimiento de una pandemia, como son, entre otros, los derechos humanos, el comercio internacional, la seguridad y las ayudas financieras a países menos desarrollados. Estos últimos ámbitos tienen una respuesta normativa muy dispersa en derecho internacional y, por tanto, los dejo para futuras entradas. En esta oportunidad me ocupo solo de hacer unos comentarios sobre el derecho de la OMS para responder a la pandemia a la luz del trabajo de von Bogdandy y Villarreal.
Destaco tres aspectos relevantes sobre la OMS y la gobernanza global, que aparecen reflejados en este texto. Primero, la organización internacional en sí misma, que busca definirse como una institución técnica que adopta decisiones basadas en la mejor información científica disponible, pero tiene que lidiar inevitablemente con las críticas a su legitimidad y acusaciones de politización. Estas críticas no son nuevas, aunque ahora, con la decisión del presidente Donald Trump de cortar la financiación de Estados Unidos de América a la Organización, adquieren una dimensión antes desconocida, que afectará gravemente a la OMS y a la necesidad de guía y reglamentación internacional frente a los inevitables recursos a las decisiones nacionales aisladas. Los autores expresan está dicotomía con claridad cuando señalan que, por un lado, impera el lema «mi país primero» aunque, por otro lado, «pocos problemas son tan globales como una pandemia» (25).
En segundo lugar, es muy útil la forma en que los autores explican de forma sucinta el valor y el alcance de las normas por las que se rigen las pandemias según la OMS. Se trata, en particular, de las reglas establecidas en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI 2005). Este Reglamento está vigente para 196 Estados (194 Estados miembros, más la Santa Sede y Liechstenstein, con la ausencia importante de Taiwan, por el ejemplo que brinda para luchar contra la crisis de la Covid-19. El RSI tiene por finalidad «prevenir la propagación internacional de enfermedades, proteger contra esa propagación, controlarla y darle una respuesta de salud pública proporcionada y restringida a los riesgos para la salud pública y evitando al mismo tiempo las interferencias innecesarias con el tráfico y el comercio internacionales» (art. 2 RSI 2005).

En tercer lugar, específicamente y a lo largo del trabajo, los autores subrayan que «la piedra angular de la supervisión y respuesta a las enfermedades es la compartición de información de los Estados con la Secretaría de la OMS» (p. 7), algo que ya había defendido Pedro Villarreal en su entrada sobre la importancia de la buena fe para el derecho internacional en el Völkerrechtsblog de 28 de enero de 2020. Esto tiene ramificaciones en todos los ámbitos, incluida la idea de «gobierno mediante la información», que se incorpora de manera especial en la facultad del Director General de la OMS de determinar existencia de una «emergencia de salud pública de importancia internacional» sobre la base de la información recibida de los Estados, la opinión del Comité de Emergencias de cada caso, la evidencia científica y una evaluación del riesgo para la salud humana, del riesgo de propagación internacional de la enfermedad y del riesgo de trabas para el tráfico internacional (art. 12 RIS 2005). En el caso del Covid-19, el Director General de la OMS hizo esta declaración el 30 de enero de 2020. Como todos saben, algunas voces sostienen que se actúo tarde y que las recomendaciones fueron ambiguas. La OMS hizo la declaración de pandemia el 11 de marzo, pero a esa altura, sin prejuzgar la responsabilidad individual de los Estados, ya era una declaración simbólica, más política (y jurídica) que sanitaria y preventiva. Esto, por supuesto, deberá investigarse cuando pase la crisis, no solo para conocer responsabilidades, sino especialmente para aprender lecciones y mejorar ante la próxima crisis sanitaria que represente una «emergencia de salud pública de importancia internacional».
Me interesa subrayar, finalmente, que von Bogdandy y Villarreal sostienen en su conclusión que el marco normativo que provee la OMS es valioso y que, sin su intervención, las respuestas de los distintos países bajo la presión del avance del virus hubiera sido aún más diversa y con un grado más alto de incertidumbre (p. 28).
Es un estudio corto, muy útil para entender el marco general del derecho internacional para responder a la pandemia. Hay que agradecer, por tanto, a los autores que hayan reaccionado tan rápido. Si necesitan un texto monográfico sobre la materia, pueden consultar y descargarse el libro de Pedro A. Villarreal, Pandemias y Derecho: una perspectiva de gobernanza global (Instituto de Investigaciones Jurídicas, México, 2019).
RJUAM ¡20 Aniversario!
marzo 24, 2020

Agradezco a los miembros del Consejo de Redacción de la Revista Jurídica de la UAM la amable invitación a presentar el número 40 de la Revista, que representa su brillante vigésimo aniversario. Veinte años es muchísimo. ¡Viva la RJUAM!
La Revista Jurídica de la UAM cumple veinte años. Cuarenta números publicados a lo largo de dos décadas que reflejan con esplendor el magnífico trabajo de dirección de nuestros investigadores más jóvenes. La Revista, como es lógico, ha experimentado muchos cambios en este tiempo, pero ha sido fiel a su característica esencial: una apuesta firme por quienes se encuentran en sus primeros estadios académicos y se mantienen más allá de este inicio comprometidos en el liderazgo del proyecto, que desde el comienzo y con naturalidad se convirtió en una iniciativa para ampliar y profundizar el conocimiento en toda la Facultad.
La Revista es una contribución científica y doctrinal principalmente dirigida a la comunidad de juristas que se expresa en castellano. Su prestigio no ha dejado de aumentar progresivamente y se ha consolidado según ha avanzado, por medio de la publicación de trabajos de calidad e importancia que cubren todos los ámbitos del derecho, y algunos de las ciencias políticas, desde perspectivas variadas, diversas e inclusivas.
En la Facultad, además, la Revista es mucho más que una publicación científica: es un lugar de encuentro, abrigo, debate y diálogo, un ágora donde convergen las ideas y las ilusiones de nuestra comunidad universitaria. Esos ejemplares de la RJUAM, tan bien editados, que vemos en nuestra fantástica Biblioteca a la que muestro nuestro reconocimiento, en los despachos, en las aulas, en los carteles, en Internet… son la expresión evidente de que la Revista se ha vuelto parte de la normalidad de la Facultad de Derecho de la UAM. Esa normalidad, que se ha conseguido también con el constante apoyo del Decanato y los Departamentos de la Facultad, es una señal de buen trabajo, respeto por las ideas, investigación rigurosa y deliberación científica.
Es difícil pensar hoy en la Faculta de Derecho de la UAM sin la Revista. Su presencia se hace notar inevitablemente a cualquiera que ahora forme parte de la vida cotidiana de la Facultad. Caminas por un pasillo o levantas la vista para mirar la pantalla de anuncios de la cafetería y te encuentras con un cartel anunciando las próximas jornadas de las RJUAM, siempre sobre temas apasionantes, o la invitación a un seminario extraordinario sobre un tema urgente, o la convocatoria a los magníficos premios para jóvenes investigadores de la RJUAM, o simplemente el encuentro de ese grupo de redactores de la Revista, cuyas discusiones sobre la mejor interpretación de un pasaje de El espíritu del Derecho Romano de Rudolf von Ihering, alcanzan tus oídos durante un almuerzo.
Esta es la tercera presentación que escribo para la Revista. La primera, en 1999, desbordaba esa ilusión inigualable, que solo la concreción de proyectos editoriales nuevos y originales pueden generar. La segunda, en el décimo aniversario, irradiaba un cierto orgullo al comprobar que la Revista se afianzaba en la Facultad y se proyectaba hacia fuera con firmeza y elegancia.
Con ocasión de esta presentación, en un momento de gran incertidumbre para nuestro mundo y nuestra forma de convivencia por el azote de una dolorosa pandemia mundial, siento una emoción enorme, porque al contemplar el número 40 de la Revista puedo ver los rostros de todos los que han contribuido a que sea una realidad tan valiosa para nuestra Facultad, como resultan ser los proyectos cooperativos que demanda nuestra sociedad. Hasta puedo imaginar ya las miradas vivas, apasionadas e inteligentes de los futuros protagonistas responsables de la RJUAM.
¡Brindo por las próximas décadas de la RJUAM!
En Madrid, a 20 de marzo de 2020.
Carlos Espósito
Catedrático de Derecho Internacional Público
Miembro del Consejo Asesor de la RJUAM
El número 40 estará disponible en breve. Gracias a la editorial Dykinson por continuar con su trabajo en estos momentos excepcionalmente difíciles.








