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Por Vanesa Menéndez, LL.M. Leiden Univ y Candidata a Dr. UAM

Uno de los patrones de dominación que identifica la profesora Anthea Roberts en su libro ‘Is international law international?’ (OUP 2017) viene ejemplificado por la Philip C. Jessup International Law Moot Court Competition. Esta es una competición que se va abriendo camino entre las universidades españolas: este año se ha celebrado la novena ronda nacional de clasificación y se han presentado siete equipos de distintas universidades. A nivel internacional el reconocimiento de esta competición es muy amplio ya que participan alrededor de 700 facultades de derecho de más de 100 países y jurisdicciones cada año. Esto significa que numerosos estudiantes provenientes de diversas tradiciones jurídicas se enfrentan a un mismo caso de derecho internacional público. Por supuesto, no todos afrontan el caso de la misma manera.

Dentro de esta diversidad multilingüística y para facilitar la celebración de las Rondas Internacionales en Washington D.C., ILSA requiere que tanto los escritos como las rondas orales sean en inglés, considerada la lengua franca del derecho internacional. De hecho, es la propia ILSA quien incentiva el uso de materiales provenientes del mundo anglosajón al proveer una serie de documentos básicos que han de incluirse en los escritos. Esto supone que, en muchas ocasiones, estudiantes de países no anglosajones como España, cambien radicalmente las fuentes de derecho que hasta ahora han utilizado durante sus estudios (la mayoría no conocen a Crawford o Evans hasta que no participan en la competición). Muy pocas veces se citan a autores españoles como autoridad doctrinal y, en todo caso, sólo se citan si han desarrollado o desarrollan su carrera académica en Universidades anglo-americanas. Esto también se aplica a la jurisprudencia: normalmente tiene mucho más peso un caso resuelto por un tribunal (de cualquier instancia) de EE.UU., que uno proveniente, por ejemplo, del Tribunal Constitucional español. Estas prácticas, en opinión de Roberts, han llevado a una “falsa sensación de universalidad”, donde reinan las perspectivas del derecho anglosajón.

La Philip C. Jessup Int’l Law Moot Court Competition muestra, a través de la comparativa de los tribunales en las rondas nacionales y en las internacionales, cómo existe un “colegio divisible” de internacionalistas. Así, se aprecia cómo existen internacionalistas con diferentes aproximaciones al derecho internacional influenciadas en gran medida por su pertenencia a distintos países, regiones o comunidades epistémicas. Por citar un ejemplo, algunos jueces valoran la citación de doctrina (sobre todo en países como España o Italia) mientras que otros dan prevalencia a la práctica de los estados (como en el caso de Holanda o EE.UU.). Es más, cuando se trata de ciertos temas como el derecho del mar, es posible que algunos jueces provenientes de un país queden satisfechos con un argumento que no satisfaría en la misma medida a un juez de otro país; y es que a pesar de que la CONVEMAR tenga una aspiración de aplicación universal, las diferencias regionales en la interpretación de sus preceptos son latentes. Aún así, la gran mayoría de jueces en las rondas internacionales del Philip C. Jessup comparten este background anglo-americano.

Todo ello supone que, coincidiendo con Roberts, las perspectivas y las fuentes anglo-americanas tengan una influencia desproporcional en la definición de qué cuenta como derecho internacional y qué no. Y todo esto derivado en su mayor parte del uso del inglés como “lengua de trabajo” del derecho internacional, cuando no es la única lengua oficial de Naciones Unidas ni tampoco la lengua más hablada en el mundo. Este hecho da para hacer ulteriores reflexiones sobre el dominio “invisible” del lenguaje en el derecho internacional, así como su perpetuación a través de actividades como el Philip C. Jessup Int’l Law Moot Court Competition. Hasta entonces, seguiremos disfrutando de la experiencia que supone dicha competición sin apartar la mirada crítica.

La ronda española de la copa Jessup 2017, sobre el caso concerniente a las hermanas del sol, se celebró la semana pasada en la sede de Madrid del Despacho Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, que un año más ha organizado la competición con gran eficiencia y una exquisita hospitalidad.

La UAM ha sido subcampeona con un gran equipo que ha entrenado un año más y con mucha maestría Jokin Beltrán de Lubiano, que fue miembro del equipo Jessup UAM ganador de la ronda española de 2013. ¡Gracias Jokin! El equipo, como de costumbre, ha estado integrado por un grupo de estudiantes extraordinarios:  Raúl Arribas, Miriam Ferradanes, Vanesa Menéndez, Ana Olivares y André del Solar. En la ronda nacional de 2017, además del trofeo de subcampeones, hemos ganado el premio al mejor escrito de la demanda y el premio al mejor escrito de la contestación de la demanda. André, que es un orador excepcional, ganó el segundo premio al mejor oralista, trofeo que añade al de mejor oralista obtenido el año pasado.

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Los integrantes del equipo de la UAM, un año más, han tenido un actitud ejemplar durante toda la competición. Se llevan consigo una experiencia magnífica: son mejores juristas, han crecido como personas y tras seis meses de trabajo arduo, como me gusta decir en estos casos, son más amigos entre sí y tienen nuevos amigos de otras universidades.

Nuestra participación ha sido posible gracias al generoso apoyo de los Departamentos de Derecho Público y Privado de la Facultad de Derecho de la UAM y del Despacho Uría & Menéndez. Nuestro sincero agradecimiento a todos.

Ayer terminó la ronda española de la copa Jessup 2016, que tuvo lugar un año más en la sede de Barcelona del Despacho Cuatrecasas, Gonçalves Pereira. Felicidades al equipo de la UC3M, ganador de la ronda. El equipo de la UAM quedó segundo. Estoy orgulloso de mi equipo, integrado por un grupo de estudiantes extraordinarios: Mihaela Cosmina, Patricia Fernández Cuadrado, Miriam Ferradanes, Alejandro Pacios y André del Solar. Ganamos el premio al mejor escrito de contestación de la demanda, el primer (André) y el tercer (Miriam) premio de mejor oralista. El entrenador del equipo fue el estudiante Jokin Beltrán de Lubiano, miembro del equipo Jessup UAM que ganó la ronda española de 2013. Jokin hizo un trabajo excelente, por el cual el equipo Jessup UAM 2016, la Facultad de Derecho y yo mismo estamos profundamente agradecidos. Este año también hemos contado con la ayuda inteligente de Mariella de la Cruz, que participó en el equipo Jessup UAM ganador de la Ronda española 2014.

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Todos los miembros del equipo han demostrado capacidad para trabajar individual y conjuntamente de una manera ejemplar, teniendo que soportar una importante carga de trabajo añadida a sus clases regulares durante los últimos meses con el fin de comprender y estar en condiciones de defender teorías jurídicas complejas relativas al espionaje masivo, los ataques cibernéticos, la detención arbitraria y todos los complicados temas de la controversia que enfrenta a Amestonia contra Riesland en el caso concerniente a los documentos Frost. Con esta experiencia inolvidable, estos jóvenes han aprendido derecho como pocos estudiantes, han desempeñado un papel modélico a lo largo de la competición y han actuado de forma espectacular en la final. Ahora son más amigos entre sí y  tienen muchos nuevos amigos. No es poco.

Nuestra participación ha sido posible gracias a la generosidad del Área de Derecho Internacional Público y los Departamentos de Derecho Público y Privado de la Facultad de Derecho de la UAM. Una vez más, es un gusto agradecer al Despacho Uría & Menéndez,  y especialmente a Natalie Landgrige, por su firme y constante confianza en nuestros estudiantes.

¡Felicitaciones al equipo de la Escuela de Derecho de ESADE, ganador de la ronda española del Philip C. Jessup International Law Competition! Un año más, y van cinco, la ronda nacional ha sido organizada por el despacho Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, al que hay que agradecer sus esfuerzos constantes por mantener esta competición, que constituye un magnífico incentivo para los estudiantes de derecho de las universidades españolas.

¡Suerte en Washington!

Créditos: la foto fue publicada en Lawyer Press, sin créditos de autor.

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